La población desocupada creció de 1 millón 909 mil 728 a 2 millones 925 mil 45 (53.2%): 1 millón 15 mil 317 personas más.
Los trabajadores por su cuenta se incrementaron en 573 mil 146 trabajadores.
El segmento de los trabajadores subordinados y remunerados se redujo en-100,737.
Los empleadores se redujeron en -193, 983 (-9.2%) patrones.
El sector secundario (manufactura y construcción) tuvo un decrecimiento de 541 mil 203 personas.
2 millones 311 mil 798 trabajadores perdieron sus niveles de ingreso.
Por tiempo de trabajo se redujo la población de quiénes laboran de 35 a 48 horas en -358,836 (-1.8%) puestos.
Se perdieron -474,791 (-4.7%) plazas en empresas constituidas.
En los grandes establecimiento decrecieron en -294,578 (-7.7%) los puestos de trabajo, en los medianos establecimientos en -199,076 (-4.6%) y los de los micronegocios con establecimiento -86,865 (-1%).
Se crearon 811 mil 964 (5.3%) plazas en el sector informal, de trabajo doméstico y de agricultura de autosubsistencia.
Cerca de un millón de cuentahabientes del SAR, de un total de 39 millones de cuentas de las afores, retiraron 8 mil millones de pesos de sus ahorros de pensiones para sortear la crisis durante 2009.
Durante el segundo semestre de 2009, 101 empresas se han acogido a la Ley de Concurso Mercantil y 54 mil 751 acreedores buscan solución a créditos por 347 mil 460 millones de pesos.
Así mismo aumentó la incidencia de fraudes en empresas, de 42 por ciento en 2005, a 46 por ciento en 2007 y a 51 por ciento en 2009.
Nadie que sea una persona bien intencionada o tenga un sincero y genuino cariño por México, puede darle gusto o placer porque al país, a mexicanos o al gobierno –De cualquiera de los tres niveles- le vaya mal o tengan malos resultados, aunque no comulgue con ellos, sea por principios, antisimpatías personales o por fobias o rivalidades políticas y/o ideológicas, incluidas las partidarias.
Por sentido común, no nos podemos alegrar, aunque en lo personal y en lo familiar gocemos de confort y de bienestar, dado a que no podemos aislarnos de nuestro contexto social y de los efectos y consecuencias de ese entorno en nuestra vida personal y familiar, mucho menos si este está conformado de un alto grado de desigualdad, pobreza, marginación, encono y rencor, violencia, corrupción e impunidad social; y porque no podemos sustraernos a los efectos negativos y violentos que genera la convivencia territorial entre grupos sociales con tan dispares y contrastantes niveles de ingresos, nutrición, salud, escolaridad, educación, opciones y oportunidades de trabajo, y de superación y de protección y seguridad social.
Si señalamos y criticamos de manera incisiva lo que a nuestro juicio son diagnósticos, prospectivas, políticas, estrategias, programas y acciones equivocadas, derivadas de perspectivas o visiones políticas o ideológicas, o por omisiones, intereses – Aunque sean legítimos y estén dentro de la legalidad- que se privilegian, anteponen e imponen al bienestar común, el interés general o inclusive del interés público, por parte del gobierno federal, es precisamente por compromiso y solidaridad social con nuestros compatriotas, nuestro país y por el suelo común que compartimos, día a día.
Criticas motivadas y fundamentadas, desde nuestra perspectiva ciudadana y dentro de nuestras limitaciones, que no se restringen a señalar errores u omisiones y que acompañamos con propuestas y estrategias con la intención de contribuir con un granito de arena a la reflexión, debate y discusión pública, la resolución y construcción de acuerdos y consensos, para resover nuestros grandes problemas nacionales: Es decir, con el objeto de hacer de México un país mejor para los mexicanos.
Tiene la finalidad de que nuestro gobierno – Ejecutivo, legislativo y judicial de los ámbitos federal, estatal y municipales- , la clase política y los partidos, escuchen y tomen en cuenta a una ciudadanía –Aunque sea uno- que en su inmensa mayoría permanece callada y pasiva, y que con su inacción avala y mantiene, por ser mayoría, el estado de cosas –Positivas y negativas- vigentes y que con esa actitud simultáneamente impide que cambie y mejore el estatus quo; y tiene también por objeto –Ilusurio o erróneamente hipotético si se quiere- demostrar a quiénes han sido super beneficiados por el sistema y el estado de cosas vigentes, de demostrarles que los resultados de nuestro sistema político y de la economía –Derivados de información estadística oficial, análisis nacionales y estudios comparativos internacionales- demuestran que si no nos ponemos de acuerdo y no hacemos desde ya cambios estructurales no solamente no creceremos ni avanzaremos como ente colectivo, sino que además de que la concentración del ingreso y la riqueza de la que son beneficiarios un reducidisimo número de personas y empresas, se ha constituido en freno y en serio obstáculo para la expansión del mercado y la economía y por ende de la prosperidad nacional y de sus propios intereses; que el sistema y el estado de cosas ha agotado sus posibilidades y llegado al límite en que puede ofrecerles continuar acrecentando su patrimonio y riqueza sin continuar reduciendo la participación porcentual en los ingresos y en la riqueza social generada, de los grupos sociales más vulnerables y desprotegidos con los consecuentes desórdenes y problemas sociales y de convivencia que genera dicha desigualdad.
Por eso escribimos por este medio, porque intentamos y esperamos convencer con datos duros y argumentos, a nuestros conciudadanos a sumarse para conformar propuestas colectivas, desde la perspectiva ciudadana -Y, de ser posible a contribuir y aportar las suyas- que presentamos públicanente por la red digital al gobierno, a nuestra clase política, a grupos de interés y factores de poder, esperando que en la medida en que más se sumen, escuchen y tomen en cuenta a la ciudadanía y no nada más consideren como siempre -Porque son los que tienen los medios y los que se expresan y mueven-, a los mismos líderes de opinión, conformados por representantes de grupos de interés y de presión, de medios de comunicación e intelectuales médiáticos, que influyen y contribuyen a definir la agenda de discución y debate y a crear la denominada "opinión pública" nacional, la cuál frecuentemente no concuerda ni considera los asuntos de bien común e interés general de prioridad para la mayoría silenciosa, que no puede o no quiere expresarse, de la población mexicana.
Por ello y porque considero que la actual coyuntura que conjuga la crisis financiera internacional con la grave crisis estructural interna está posibilitando que intereses diversos, variables y contrapuestos coincidan, de manera mediata, en el diagnóstico de los problemas estructurales y cuellos de botella nacionales -con todas las dificultades que implica poder integrar en una sola las visiones y perspectivas de cada uno de ellos-, a partir del que se pueda construir, consensar e implementar propuestas y cambios que den solución a los retos y grandes problemas nacionales que enfrentamos como país.
Nustras críticas y propuestas tienen ese objeto, no persiguen el fin de negar o regatear aciertos y éxitos gubernamentales, antes al contrario, nada nos daría más gusto, aunque no hubiere afinidad teórica, política o ideológica, o no hubiera empatia personal, que reconocer y felicitar aciertos y éxitos gubernamentales, porque ellos repercutirían de manera favorable hacia nuestra sociedad y por ende en nuestro entorno individual, familiar y colectivo.
Nada nos daría mayor satisfacción que vernos benficiados por resultados positivos y favorables para el conjunto de la sociedad, derivados de políticas y estrategías públicas y de decisiones gubernamentales pertinentes y oportunas.
Dicho lo anterior presentamos radiografía de problemas que consideramos de alta prioridad nacional y de repercusiones sociales, familiares y personales insospechadas.
Desde que inició la recesión el gobierno de Calderón ha puesto en marcha tres programas con el fin de combatirla, primero el programa para impulsar el crecimiento y el empleo el 8 de octubre de 2008, mediante cinco medidas : ampliar y agilizar el gasto público para poder estimular el crecimiento, iniciar construcción de una nueva refinería, apoyo a las pequeñas y medianas empresas y de desregulación y desgravación arancelaria; segundo, el programa de apoyo a la economía, el 3 de marzo de 2009, integrado por 10 medidas para impulsar la actividad productiva, la inversión y el empleo; y tercero el acuerdo nacional a favor de la economía familiar y el empleo el 1° de julio de 2009, conformado por 25 acciones firmadas por el Ejecutivo Federal.
Por errores de desición estratégica o por deficiencia en su implementación, como observamos, los resultados no son halagadores, nos reflejan que ha habido contracción de 1.6, 7.9, 10.1 y 6.2 por ciento durante cuatro trimestres consecutivos, del cuarto de 2008 al tercero de 2009, y se estima para 2009, una caída en la producción de alrededor de 7.0 por ciento, mayor que los 6.2 puntos porcentuales que se registraron, en 1995, tras el famoso error de diciembre que inició el entonces llamado efecto tequila.
Lo que parecía una crisis internacional de fuera con un efecto limitado en México –Catarrito según el secretario de hacienda- terminó convirtiendose en una recesión interna, magnificada de manera abrupta por su conjunción con graves y añejos problemas estructurales minimizados por el gobierno federal, que al no ser considerados en el análisis de diagnóstico llevaron a concepciones erróneas de prospectiva sobre los efectos de la misma, a los que se sumaron circunstancias coyunturales, como el descenso de los precios y de la producción petrolera y el incremento mundial de los precios de alimentos, fenómenos evidentes desde antes del inicio de la crisis, y el de la influenza.
Errores de percepción diagnóstica y prospectiva que condujeron a implementar estrategias y medidas anticíclicas cuando menos insuficientes e inoportunas que intentaron atender los efectos coyunturales de la crisis –considerados como factores exógenos-,sin prestar atención a su articulación con los ancestrales problemas de carácter estructural internos – Los altos niveles de desigualdad y polarización social y de pobreza y marginación (47.2%, Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2009, con base en datos 2008),baja cobertura social, concentración del ingreso (20% de los hogares concentra el 52.8% de los ingresos, Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2008, INEGI), mercados controlados por los grandes intereses monopólicos que impiden incrementar la competencia y la productividad, privilegios y excepciones fiscales que generan baja captación fiscal por ingresos tributarios no petroleros, cuya combinación letal mostró tener efectos geométricos negativos en nuestra economía, que se han intentado resolver parcialmente ante el acelerado decremento de de la recaudación fiscal tributaria en las finanzas públicas, sin afectar a los grandes contribuyentes, mediante la vía de incrementar los ingresos fiscales, recargándose en la base contribuyente cautiva, solución coyuntural y cortoplacista, desición que ha minado la imagen del ejecutivo, de su gabinete y su partido, e incrementado el consenso sobre el poco acierto de las insuficientes medidas contracíclicas, como en el ineficiente manejo de la crisis y en los pobres resultados obtenidos, que colocan a México cómo el país con la caída económica más fuerte de América Latina y de los países miembros de la OCDE.
Las medidas contracíclicas gubernamentales, no funcionaron y el castigo a empresas y trabajadores vía incremento de impuestos para 2010 ha sido criticado y cuestionado públicamente por tirios y troyanos, y sin embargo el ejecutivo federal y su gabinete han hecho oídos sordos y lo peor es que no han asumido una posición abierta y de autocrítica, ni sumado y construido consenso en torno a las medidas contracíclicas instrumentadas y de las que tengan contemplado implementar.
Pero contra lo que sostengan, veremos efectos en empresas y trabajadores, de la crisis y del manejo gubernamental. Por sus frutos juzgaréis:
En tanto la población de 14 años ha crecido del III trimestre de 2008 al III Trimestre de 2009 en 2.1% (De 77,396,311 a 78,989,753) la Población Económicamente Activa (PEA) creció 2.9% (De 45,535,466 a 46,842,248) , la ocupada solo 0.7% (De 43,625,738 a 43,917,293) la desocupada ¡53.2%!, al pasar de 1,909,728 a 2,925,045, es decir 1 millón 15 mil 317 trabajadores más desocupados y simultáneamente la Población No Económicamente Activa (PNED) dispuesta a trabajar se incrementó en 315 mil 448 personas según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del III Trimestre de 2009, INEGI-STPS).
La población ocupada creció en 291,465 personas, porque los trabajadores por su cuenta se incrementaron en 573 mil 146 trabajadores, en tanto el segmento de los trabajadores subordinados y remunerados se redujo en-100,737 (-0.4%) personas, de los cuáles el 85% correspondió a trabajadores asalariados y 15% a trabajadores no salariales (Comisiones, destajo, propinas, honorarios, etc.), y el segmento de los empleadores se contrajo en -193, 983 (-9.2%) patrones.
La ocupación por sectores presentó crecimiento solo en los sectores primario de 1.4% y terciario de 3% (Comercio y restaurantes y servicios de alojamiento fueron los subsectores que tuvieron los menores porcentajes de crecimiento, ambos de 0.9%) y el sector secundario, que ha sido el más afectado por la crisis internacional e interna, tuvo un decrecimiento anual de de 541 mil 203 personas ocupadas, equivalente al -5% respecto el III trimestre de 2008, los subsectores que más se contrajeron fueron el de la industria manufacturera, en -359, 203 (-5.2%) puestos y el de la construcción con -216,013 (-.6%), representando el 62% y el 38% respectivamente de las pérdidas de plazas del sector secundario.
Por niveles de ingresos los segmentos que más crecieron fueron los que ganan hasta un salario mínimo con 749 mil 275 (14.6%) y de más de 1 hasta 2 salarios mínimos en 1 millón 21 mil 716 (11.7%) personas, en tanto los segmentos más afectados son el de más de 2 hasta tres salarios mínimos que decreció en 1 millón 499 mil 564 (-14.6%) personas y de más de 5 salarios mínimos con -812 mil 234 (-15.8%) personas; en total 2 millones 311 mil 798 personas perdieron sus niveles de ingreso en estos dos segmentos: 65% en el de más de 2 hasta tres salarios mínimos y 35% en el de más de 5 salarios mínimos.
En pocas palabras los trabajos mal remunerados crecieron en 1.8 millones y se perdieron 2.3 millones de los puestos en el segmento de los trabajos mejor remunerados.
Por duración de jornada de trabajo los segmentos que más han crecido son los que laboran menos de 15 horas a la semana (6.1%) y de 15 a 34 (5.8%), en tanto se redujo el de quiénes laboran de 35 a 48 horas en -358,836 (-1.8%) puestos.
Por condición de acceso a instituciones de salud los trabajos con accesos a instituciones de salud se redujeron en -470,004 (-3%) puestos y el de sin acceso a instituciones de salud se incrementó en 758,749 (2.8%).
En cuanto al ámbito y tamaño de las unidades económicas, los puestos del sector agropecuario crecieron en 1.4% y del ámbito no agropecuario en 0.3%.
Respecto a su tamaño las unidades que más crecieron son los micronegocios sin establecimiento en 4.2%, del gobierno 3% y otros 8.4%, en tanto que las posiciones en los grandes establecimiento decrecieron en -294,578 (-7.7%), en los medianos establecimientos en -199,076 (-4.6%) y los micronegocios con establecimiento en -86,865 (-1%); en total -580 mil 519 trabajos perdidos: 51% en grandes establecimientos, 34% en medianos establecimientos y 15% en micronegocios con establecimiento.
El empleo por su distribución por tipo de unidad económica presentó un decremento en empresas y negocios por -755,572 (-3.4%) puestos: de -474,791 (-4.7%) en empresas constituidas en sociedad y de -280, 961, (-2,4%) en negocios no constituidos en sociedad; las plazas perdidas se distribuyeron 63% en empresas constituidas y 37% en negocios no constituidos en sociedad.
La ocupación creció 4.8% en el ámbito de las Instituciones: 1.4% en las privadas y 5.3% en las públicas y en el sector de los hogares en 5.3%.
En el sector de los hogares el empleo creció en los tres subsectores que lo conforman: el de trabajo doméstico remunerado en 221,589 (12.6%), el sector informal en 536,450 (4.5%) y en la agricultura de autosubsistencia en 53,925 (3.3%) personas, en total 811, 964 (5.3%) puestos.
Asimismo cerca de un millón de cuentahabientes, de un total de 39 millones de cuentas, de las afores, tomaron parte de sus ahorros de pensiones para sortear la crisis durante 2009, y realizaron retiros que importaron la cantidad de ocho mil millones de pesos, que fueron descontados del sistema de ahorros para el retiro de México (SAR), un promedio de 8 mil pesos por cuenta, según datos de Afore del Grupo Financiero BBVA Bancomer.
La importancia y repercusión futura del monto de los retiros individuales de los ahorros de pensiones de los trabajadores, lo podemos dimensionar, en el hecho de que en 2009, de los 2.3 millones de puestos de la población ocupada (5.3%)que se perdieron,1.5 (65%)millones pertenece a los niveles de ingreso de más de dos hasta tres salarios mínimos y 812 mil (35%) posiciones en el nivel de más de 5 salarios mínimos; y en el tiempo que les llevará recuparar el ahorro retirado, a los trabajadores con ingresos de de dos hasta tres salarios mínimos cuyo estrato de ingresos representa el 20% de la población ocupada.
Por su parte el Instituto Federal de Especialistas de Concursos Mercantiles (IFECOM) órgano auxiliar del Consejo de la Judicatura del Poder Judicial de la Federación, informó que la crisis económica provocó que unas 101 empresas se vieron orilladas a acogerse a la Ley de Concurso Mercantil durante el segundo semestre del año, en los que 54 mil 751 acreedores buscan solución a créditos por 347 mil 460 millones de pesos y que 10 empresas cayeron en quiebra al no lograr acuerdos con unos 587 acreedores por unos 663 millones de pesos. Señaló que tiene 13 asuntos concluidos y que 16 entraron en etapa de conciliación por unos 26 mil 252 millones relativos a unos mil 209 acreedores, y 49 procesos en etapa de conciliación relativos a 52 empresas en donde 3mil 253 acreedores buscan solución a créditos por 92 mil 688 millones.
Asimismo, según el Suplemento de México de la Encuesta de Delitos Económicos 2009 de PricewaterHouseCoopers (PwC), México está en quinto lugar entre 54 países, de acuerdo con la encuesta, realizada entre tres mil ejecutivos de 54 países, debajo de Rusia con 71%, Sudáfrica 62%, Kenia 57% y Canadá 56%.
Según este ejercicio, levantado entre 94 empresas mexicanas,el 54 por ciento de las organizaciones indicó que los casos de fraude en el país fueron mayores en época de crisis comparativamente con los 12 meses anteriores a ésta.
La encuesta reveló que en los últimos 12 meses, la crisis económica ha afectado de manera adversa a 60 por ciento de las empresas mexicanas consultadas, mientras que a nivel mundial fue el 67 por ciento.
En México la incidencia de fraudes en empresas, aumentó de 42 por ciento en 2005 a 46por ciento en 2007 y a 51 por ciento en 2009.
Y aún así, no escuchan, no dialogan y declaran que van bien, y como Jhony Walker, siguen tan campantes.
miércoles, 16 de diciembre de 2009
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